A música do Universo

Xa sabemos que George toca o piano,porque o lemos na entrada anterior e porque el mesmo nolo dixo, na páxina 44 da novela:

“(…) Ya he mencionado que toco el piano. No soy un gran pianista, pero soy capaz de tocar el primer movimiento de la Sonata del Claro de Luna de Beethoven casi sin equivocarme. Cuando me encuentro solo ante el piano interpretando esa pieza, tengo a veces la sensación de estar sentado ante un gran piano de cola tocando a mis anchas, mientras la luna, el piano y yo navegamos en una órbita
alrededor del planeta. Me imagino que lo que estoy tocando se puede escuchar por todo el sistema solar, si no hasta Plutón (que agora xa non ten a categoría de planeta) al menos hasta Saturno.

Los anillos de Saturno

Fotografía de Saturno tomada desde o telescopio. A imaxe procede de aquí. 

Apenas he empezado a ensayar el segundo movimiento de la sonata (Allegretto). Resulta un poco más difícil de pillar, pero cuando mi profesora de piano lo toca, me gusta muchísimo. ¡Me hace pensar en pequeñas muñecas mecánicas que suben y bajan por las escaleras de un gran centro comercial!

He optado por dejar fuera de mi repertorio el tercer movimiento de la sonata, y no sólo porque es muy difícil, sino porque me da miedo.

El primer movimiento (Adagio sostenuto) es precioso, y tal vez un poco tenebroso,

pero el último (Presto agitato) es directamente amenazador. Si hubiera viajado en una nave espacial y aterrizado en otro planeta en el que me encontrara con una pobre criatura martilleando el tercer movimiento de la Sonata del Claro de Luna, habría vuelto a despegar nada más aterrizar. Pero, si en cambio, la criatura en cuestión hubiera tocado el segundo movimiento, me habría quedado unos días, y al menos me habría atrevido a acercarme a ella para preguntarle por las condiciones de vida en ese planeta tan musical.

Un día le dije a mi profesora de piano que Beethoven tenía dentro mucho del cielo y otro tanto del infierno. Se quedó estupefacta. ¡Dijo que yo había captado la esencia! Luego me contó algo interesante. No fue el propio Beethoven quien puso a la sonata el nombre Claro de Luna. Él la llamó Sonata en Do sostenido menor, opus 27, número 2, con el sobrenombre Sonata quasi una fantasía. Mi profesora opinaba que esa sonata era demasiado inquietante para llamarse Sonata del Claro de Luna. Dijo que el compositor húngaro Franz Liszt describió el segundo movimiento como «una flor entre dos abismos». Personalmente creo que la hubiera descrito como «un divertido teatro de títeres entre dos tragedias»(…)”

Tamén se citan na novela outras obras musicais. Dise, por exemplo, da avoa de George que “ha trabajado como profesora de canto. Ama toda clase de música, pero más que nada la de Puccini. Para ella ha sido de vital importancia conseguir que me guste La Bohème, pero la verdad es que la ópera italiana me resulta demasiado dulzona, y La Bohème no es una excepción, pues es una terrible mezcolanza de amor y tuberculosis. (…) Páxina 77 da editorial citada.

La Bohème de Giacomo Puccini, na  Opéra Bastille, unha montaxe moi apropiada para esta entrada

Noutro momento da obra, na páxina 153,  George describe axudándose dunha metáfora musical o diálogo que el está a ter co seu pai, o libro que están escribindo xuntos:

“(… ) Mamá tiene un disco que se llama Unforgettable. Es una grabación única, porque en ella Natalie Cole canta un dueto con su padre, el famoso Nat «King»Cole, lo cual en sí tal vez no suene muy impresionante, pero Natalie Cole canta un dueto con su padre casi treinta años después de la muerte de él. Técnicamente no es muy difícil de conseguir, pues Natalie Cole podía cantar sobre la antigua banda de la grabación de Nat «King» Cole de hacía cuarenta años. Podría decirse que la hija eleva la voz de su padre a un nuevo tablero.

De manera que no era ninguna hazaña técnica cantar un dueto con un hombre que llevaba casi treinta años muerto. Tal vez fuera más bien un esfuerzo mental. Pero el dueto es estupendo. Es «unforgettable»(…)”

Finalmente, cómpre falar ( e escoitar) dos sonidos do espacio,. Xa Pitágoras falaba da harmonía das esferas. Aquí podes ler sobre esa teoría e a relación entre a música, as matemáticas e os astros.

Pois ben, un satélite da NASA confirmou esa música das esferas. Así captou a NASA os sonidos do Universo:

Mais xa antes de que a NASA nos permitira escoitar esa música, foron moitos os artistas que imaxinaron como sería a música do espacio. Un deles foi  Gustav Holst, autor de Os planetas. Para el sonaban así:

Por outro lado Mike Oldfield  compuxo O sonido da creación:

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