A literatura en “Camino entre la niebla”

Se hai un libro que está presente no que vimos de ler é Frankenstein, o moderno Prometeo  de Mary Shelley, que está na biblioteca. Tamén podedes levar a película para ver despois de ler a novela.

En Camino entre la niebla esta novela aparece por primeira vez nas páxinas 69 e 70:

“(…) – ¿No te acuerdas de que te expliqué todo aquello del videoclub, las películas de miedo y las novelas góticas? Fue hace dos fines de semana. Te dije que habíamos ido a la biblioteca a buscar aquel libro del que me había hablado César, Frankenstein, de Mary Shelley, y que no lo encontramos y tuvimos que conformarnos con la película, pero una moderna, protagonizada por Helena Bonham Carter(…)”

Aquí tedes o trailer da mesma:

“(…) Mamá me explicó  que a ella, de adolescente, el Frankenstein de algunas películas le daba tanto miedo que incluso tenía pesadillas. También me contó la historia real, según ella muy famosas, de cómo y dónde comenzó a escribirse una novela llamada Frankenstein, el moderno Prometeo, que es la que creó al personaje del monstruo formado por pedazos de personas muertas. Por cierto, nunca había dicho a quién se le ocurrió la idea (…)”

Efectivamente, hai moitas películas baseadas neste libro. Na biblio atoparedes a mesma que viron Jana e César. Pero a primeira, rodada en 1931 é un clásico e tedes aquí un trailer da mesma:

Pois ben, a novela vai suscitar certo interés na protagonista porque

“(…) Durante un buen rato nada de lo que veía me llamaba la atención, pero de repente fue como si las letras doradas y gastadas de uno de los lomos me llamase a media voz. Sobresalían un poco de los otros volúmenes y se leían muy bien: Frankenstein. Mary Shelley.

El ejemplar estaba polvoriento, como si hiciera mucho tiempo que nadie lo hubiese abierto. Lo saqué con mucho cuidado. Parecía una edición antigua (…) Las páginas de los libros pueden esconder muchas sorpresas. Por ejemplo, una dedicatoria de color sepia, escrita casi cincuenta años atrás. Estaba en las guardas y la encontré nada más abrir el ejemplar. la leí sin pensar si estaba haciendo algo que no debía. La letra era amplia, elegante y hacía pensar en mariposas o en grandes lazos. La dedicatoria era enigmática:

Para Teresa, mi mejor alumna y mi más querida amiga. Con el deseo de que la intensidad de las mejores historias sirva para alejar para siempre los monstruos de tu vida. Nunca dejes de buscar tu camino entre la niebla.

Mari Pepa. Octubre de 1957 (…)”

Páxinas 74 e 75

Interés que coñece a nai de Jana e por iso:

“(…) No sé cómo lo hizo, pero mi madre me había comprado un regalo: Frankenstein, de Mary Shelley, en una edición preciosa de cubiertas duras y letras doradas en el lomo(..)

Páxina 111

O certo é que Jana xa intuía que o monstruo literario tiña algo que ver co misterio que escondía a avoa:

“(…) Releo el libro que me enviaste marcando pasajes que quiero recordar. Siempre irá conmigo, como una prenda de tu amistad. Te confieso que yo también me he sentido, a veces, como este mosntruo del que habla Mary Shelley: un amasijo de mil pedazos muertos que vistos en su conjunto tienen la apariencia de un ser vivo. Y no sólo vivo: capaz aún de emocionarse, de sentir, de amar (…)”

Páxina 186

“(…) En este caso, he sentido deseos de explicar algo más sobre Frankenstein. Sí, sí, ya sé que tal vez no tenga mucho que ver con la historia principal. Al menos, no directamente, pero me gustaría que lo incluyéramos en el libro, porque es de aquellas historias que valen la pena y tal vez haya alguien más interesado en saber qué pasó.

Todo comenzó en el año 1816, conocido en el norte de Europa como el “año sin verano” o “el año de la pobreza”, porque las fuertes lluvias de los meses estivales destruyeron casi todas las cosechas. Corría ese verano extraño cuando el poeta Percy Bysshe Shelley y su mujer, Mary, que entonces sólo tenía dieciocho años, hicieron una vista a su buen amigo Lord Byron, que había alquilado una casa cerca del lago Constanza, en Suiza. El mal tiempo los obligó a recluirse en casa en lugar de salir  a disfrutar de la naturaleza. Para entretener las largas tardes, leína historias de fantasmas, que entonces estaban muy de moda. Fue después de una de esas veladas de lectura a la luz de las velas cuando Byron propuso a sus invitados escribir una historia de terror. Todos los presentes aceptaron el reto: el poeta Shelley, John Polidori_ que era el médico personal de Byron, y también su secretario_, Mary y el mismo Byron.

El anfitrión y su buen amigo, hombres instruidos y conocedores de los últimos avances científicos, tenían allí largas conversaciones. Una de ellas trató acerca de los experimentos de los médicos de la época, llamados Darwin y Galvani, encaminados a revivir los muertos utilizando la energía eléctrica. Aquella conversación impresionó tanto a Mary que aquella misma noche, mientras afuera la lluvia lo empapaba todo, tuvo una una pesadilla: vio levantarse de la camilla de un laboratorio a un ser monstruoso, construido con los pedazos de una docena de muertos. Aquella imagen surgida de su subconsciente le dio tanto miedo que despertó empapada en sudor, pero convencida de que había encontrado un tema para el relato de terror que Lord Byron les había pedido. “No podía librarme de mi fantasma espantoso; seguía muy presente en mi imaginación. Quería pensar en otra cosa… ¡Si consiguiera asustar al lector del mismo modo en que yo me había asustado aquella noche!”, escribió la misma Mary algunos años más tarde. Al día siguiente de la visión de su muerto viviente empezó a escribir Frankenstein o el moderno Prometeo, quizás la mejor novela gótica de todos los tiempos.

A xénese desta novela nárrase na película (que veremos o luns) Remando al viento. Está dirixida por Gonzalo Suárez . Aquí queda o trailer:

 

¿Sabes lo que más me gustó de esta historia? Que explica el triunfo de aquellos en los que no cree nadie. Todos imaginaron sus relatos de terror, pero los escritores consagrados, Byron y Shelley, no fueron capaces de escribir ni una línea. En cambio, la joven Mary Shelley y el secretario de Byron, de quienes nadie esperaba nada y a quienes los otros dos trataban con condescendencia, fueron capaces de inventar dos de los monstruos que hoy consideramos clásicos: Frankenstein y el Conde Drácula, ni más ni menos. No sé qué habría sido de nosotros, los aficionados a los libros de miedo, si aquel verano de hace doscientos años no hubiera hecho un tiempo de perros o si Byron no hubiera sido tan hospitalario(…)”

Páxinas 189, 190, 191

E ela empeñouse en descubrilo. De feito actúa coma unha verdadeira detective:

“(…) Jana Holmes, en su papel de detective familiar, decidió estar muy atenta  a cualquier pista que pudiera ayudar a averiguar qué narices había ido a hacer la abuela a Reus(…)

Páxina 152

Como vedes, Jana fai referencia ao famoso detective literario, Sherlock Holmes, creado por sir Athur Conan Doyle.

E aquí queda o Holmes en acción, de quen aprendeu Jana:

Tedes  o libro que inspirou a película na biblioteca, por se queredes seguir o seu camiño: El sabueso de los Baskerville.

Advertisements

Deixar un comentario

Arquivado en Camino entre la niebla, Cine, Recomendacións

Deixar unha resposta

introduce os teu datos ou preme nunha das iconas:

Logotipo de WordPress.com

Estás a comentar desde a túa conta de WordPress.com. Sair / Cambiar )

Twitter picture

Estás a comentar desde a túa conta de Twitter. Sair / Cambiar )

Facebook photo

Estás a comentar desde a túa conta de Facebook. Sair / Cambiar )

Google+ photo

Estás a comentar desde a túa conta de Google+. Sair / Cambiar )

Conectando a %s