Os libros e a literatura en “La elegancia del erizo”

Nas entradas anteriores falabamos da señora Michel coma unha persona “nada corriente”. Pois ben, contribúen a facer dela un ser pouco común, os seus gustos literarios e cinematográficos.  Pouco corrientes, efectivamente, para o que dela se agardaba:

“(…) He leído obras de historia, de filosofía, de economía política, de sociología, de psicología, de pedagogía, de psicoanálisis y, por supuseto y ante todo, de literatura. Las primeras me han interesado; la última constituye toda mi vida. Mi gato, León, debe su nombre a Tolstoi*. El anterior se llamaba Dongo por Fabrice del. Al primero lo bauticé Karenina por Anna, nombre que yo acortaba en Kare, por miedo a que me desenmacarasen. Exceptuando la infidelidad stendhaliana, mis gustos se sitúan de manera muy nítida en la Rusia anterior a 1910, pero me vanaglorio de haber devorado una parte bastante apreciable de la literatura mundial, teniendo en cuenta que soy una persona de origen campesino cuyas esperanzas de hacer carrera alcanzaron hasta la portería del número 7 de la calle Grenelle, cuando habría podido pensarse que un destino como el mío me abocara al culto eterno de las novelitas rosas de Barbara Cartland. Bien es cierto que soy_ y me siento_ culpable de cierta inclinación por las novelas policíacas, pero las que yo leo las considero literatura de altísima categoría. Me resulta especialmente difícil, algunos días, sustraerme a la lectura de alguna novela de Connelly o de Mankell para contestar al timbrazo de Bernard Grelier o de Sabine Pallieres, cuyas preocupaciones no son congruentes con las meditaciones de Harry Bosch, el agente amante del jazz del Departamento de Policía de Los Ángeles (…)”

Páxina 73

Como vimos na entrada anterior, a literatura está tan presenta na súa vida que, sen demasiada dificultade (ou máis ben ningunha), pode asociar o que ve co que leu:

“(…) Y qué diablos, esa chalina me trae algo a la memoria.  A punto estoy de sonreir al recordarlo. Es la de Legrandin. En El busca del tiempo perdido, obra de un tal Marcel, otro portero notorio, Legrandin es un esnob dividido entre dos mundos: el que frecuenta y aquel en el que le gustaría entrar; un patético esnob cuya chalina, de esperanza en amargura y de servilismo en desdén, expresa sus más íntimas fluctuaciones(…)”

Páxina 32

Proust continúa "En busca del tiempo perdido" entre las viñetas del cómic Foto: Agencia EFE / © EFE 2013. Está expresamente prohibida la redistribución y la redifusión de todo o parte de los contenidos de los servicios de Efe, sin previo y expreso consentimiento de la Agencia EFE S.A.

Cómic baseado na obra de Proust de Stéphane Heuet, editorial Sexto Piso.

(Procedencia da imaxe)

Esta paixón pola literatura é compartida co té. Esta última coa presencia da súa amiga Manuela. Xuntas crean o ritual do té, “(…) esa repetcicón precisa de los mismos gestos y de la misma degustación, este acceso a sensaciones sencillas, auténticas y refinadas, esta licencia otrogada a cada uno(…) que ás veces tén un poder redentor. E tomaban xuntas unha taza de té de xamín á beira daquel El libro del té, de Kakuzo Okakura.

Este coñecemento literario non podía compartilo con Manuela, pero si co señor Ozu:

“(…) _ Señora Michel, no he venido para que me dé las gracias.

_ ¿No?_ digo, renovando con brío la ejecución del “dejar morir en los labios” cuyo arte comparto con Fedra, Berenice y la desdichada Dido.

_ He venido a pedirle que venga a cenar conmigo mañana_ dice_. Así tendremos ocasión de charlar sobre nuestros gustos comunes(…)”

Páxina 192

Non só os seus gustos son poucos comúns para unha porteira. O que si xa vemos nós como común, despois de ler A miña planta de laranxa lima e La metafísica de los tubos , é que aprendera a ler soa e ás agachadas, sendo ese un acto que lle procuraba gozo:

“(…) Aprendí a leer sin que nadie se enterara. Los demás niños seguían balbuciendo las letras cuando yo hacía tiempo que conocía ya la solidaridad que teje entre sí los signos escritos, sus combinaciones infinitas y los sonidos maravillosos que me habían marcado  en ese mismo lugar, el primer día, cuando la maestra pronunciara mi nombre. Nadie lo supo. Leí como una posesa, a escondidas primero, luego, cuando me pareció haber superado el tiempo de aprendizaje normal, a la vista de todos pero cuidándome mucho de disimular el placer y el interés que la lectura me suscitaba.

La niña frágil se había convertido en un alma hambrienta(…)”

Páxina 44

Outra nena que tamén tiña fame de experiencias auténticas que a levasen ás estrelas e a afastasen da peceira era Paloma, tamén gran lectora. Xa sabemos que de haikús, pero tamén de mangas:

“(…) Tengo la esperanza de que, de aquí a pocos meses, podré leer mis cómics manga preferidos en su edición original. Mamá no entiende que “una niña tan lista como tú” pueda leer manga. Ni siquiera me he tomado la molsetia de explicarle que “manga” en japonés quiere decir simplemente “tebeo“. Ella cree que me atiborro de subcultura, y yo no hago nada por sacarla de su error(…)”

Páx. 21

“(…) Lo importante no es morir ni a qué edad se muere, sino lo que uno esté haciendo en el momento de su muerte. En los cómics de Taniguchi, los héroes mueren escalando el Everest(…)(A onde tamén escalamos o ano pasado).

Páxina 22

“(..) Ahora estoy leyendo mangas de Taniguchi, un genio con el que aprendo un montón de cosas sobre los hombres(…)

Páx. 101

“(…) Bueno, a lo que iba. El padre de Tibère ha dicho durante la cena: “Pero cómo, ¿no conocéis el Go, este fantástico juego japonés? En este momento estoy produciendo una adaptación de la novela de Sa Shan, La jugadora de Go, es un juego fa-bu-lo-so, el equivalente japonés del ajedrez (…)”

Páxina 123

'La jugadora de go' de Shan Sa (Procedencia da imaxe)

“(…) Lo sé porque me he leído el manga de culto sobre el Go. Se llama Hikaru No Go (…) En el Go hay que construir para vivir”

Páxina 123

Ainda que deducimos outras lecturas no seu haber polos comentarios que fai de si mesma ou dotras persoas:

“(…) Me pregunto si me estaré convirtiendo en una esteta contemplativa. Con una fuerte tendencia zen y, a la vez, una pizca de Ronsard(…)”

Páx. 304

“(…) Pero al caer este capullo y este tallo, he intuido en una milésima de segundo la esencia de la Belleza. Sí, yo, una mocosa de doce años y medio, he tenido esta oportunidad increíble porque, esta mañan, se daban todas las condiciones: espíritu vacío, casa silenciosa, rosas bonitas, caída de un capullo. Y por eso he pensado en Ronsard, sin comprenderlo del todo al principio: porque es una cusetión de tiempo y de rosas. Porque lo bello es lo que se coge en el momento en que ocurre. Es la configuración efímera de las cosas en el momento en que uno ve al mismo tiempo la belleza y la muerte(…)”

Páxina 306

Aquí podedes ler algún poema de Ronsard.

“(…) Mamá, que se ha leído toda la obra de Balzac y cita a Flaubert en cada cena, demuestra hasta qué punto la educación es una auténtica tomadura de pelo(…)”

Páx. 50

“(…) Entonces, si la señora Magra se hubiera tomado la molestia de leernos con la entonación adecuada algunos versos de Racine ( “Y que el día amanezca y que el día agonice/sin que ya nunca pueda ver Tito a Berenice”), habría visto que el adolescente típico está maduro para abordar la tragedia amorosa(…)

Páxina 172

( Procedencia da imaxe)

* de Tolstoi tamén se cita Guerra y paz.

“(…) Esto puede sonar a proverbio popular, aunque sean también las palabras que el mariscla Kutuzov, en Guerra y paz, dirige al príncipe Andrés. Me hicieron, por la guerra y por la paz, tantos reproches… Pero todo llegó a su hora…. Todo llega cuando tiene que llegar paar quien sabe esperar…(…)”

Páxina 114

Foi levada ao cine en varias ocasións. Aquí vos queda un cachiño da primeira película realizada, protagonizada por Audrey Hepburn:

E aquí un trailer da adaptación máis moderna:

Nota : na novela ata os gatos son literarios (e non só polos nomes). Teñen síntomas literarios:

“(…) Constitución es una encantadora gatita color caramelo, con el hociquito rosa bombón, bigotes blancos y almohadillas lila, cuyos dueños son los Josse y, como todos los animales de pelo del palacete, se ve sometida a los ciudados de Olimpia al menor acahque. Pues bien, esta cosita inútil pero apasionante, de tres años de edad, no hace mucho se pasó toda la noche maullando, arruianando así el sueño de sus amos(…)

Páxina 127

Non tiña cistitis, tiña spleeen!

Advertisements

Deixar un comentario

Arquivado en A elegancia do ourizo, Recomendacións

Deixar unha resposta

introduce os teu datos ou preme nunha das iconas:

Logotipo de WordPress.com

Estás a comentar desde a túa conta de WordPress.com. Sair / Cambiar )

Twitter picture

Estás a comentar desde a túa conta de Twitter. Sair / Cambiar )

Facebook photo

Estás a comentar desde a túa conta de Facebook. Sair / Cambiar )

Google+ photo

Estás a comentar desde a túa conta de Google+. Sair / Cambiar )

Conectando a %s